De Cronistas a Guionistas

De Cronistas a Guionistas
Con faldas y a lo loco

domingo, 12 de abril de 2015

Improvisa

Imaginaos por un momento la situación de encontrarnos un amigo y yo, en una estación de servicio de Valencia, dentro de un coche cuyo contacto por accidente se bloqueo, tras una larga noche sin apenas dormir y lo poco que lo hicimos, helados. Tras una hora intentando girarla, y recibiendo pocas esperanzas de todo aquel que se dignaba a echarnos un cable. (debería añadir que ni llevábamos lo papeles del ultimo seguro, la itv caducada y nuestra estancia por esos lares era un misterio para toda persona bajo cuya responsabilidad económica nos encontrábamos). Hundidos estábamos, la luz del paseo de la vergüenza se encendía y ya nos empezábamos a hacer la idea. Mi compañero empezó a teclear el numero, y se negó... -"Ultimo intento" dijo, yo me salí del coche ni siquiera quería contemplarlo. Y funcionó... ¿Y que hacíamos allí? ¿Por que tanta locura? Ahora empezare desde el principio.
Siempre he pensado que aquello que no planeas, aquello que te pilla por sorpresa, aquello que te saca la sonrisa y la felicidad real, eso es vivir y en definitiva es mi propia libertad.

Estoy cansado a veces de hacer las cosas por tener contentos al resto, y no por aquello que prefiero y que me gustaría realmente hacer y es aquí donde podría comenzar mi historia, sobre la que quería hablaros. Mi vida es una discusión continuada entra la improvisación y el intentar tenerlo todo controlado, todo marcado y fijo, pero como la vida me enseña, todo aquello que planeas, todo aquello en lo que pones un gran impulso y ganas, en el momento que depende de otra gente e incluso a veces de ti mismo, todo aquello, acaba fracasando por x o y. 
Nada saldrá como uno imagina o como sueñas en el mas húmedo de tus sueños. Sera diferente, que no peor, y aquí entraría la decisión, un "SI" o un "NO" en un determinado momento, a una determinada proposición o pregunta, hará que vuelque todo aquel engranaje que te habías montado en tu interior, y empieza la aventura...

De una posibilidad semanas antes nombrada, a la que no hice mucho caso, surgió el día antes a mi partida el interrogante que durante horas toco en mi cabeza. - "Vamonos tu y yo, lo ponemos en BlaBlaCar y compartimos gasolina..."// "Son pre fallas, fieston gratis en Valencia y vemos el centro..." Ante eso.. o no hacer nada útil en el mismo lugar de siempre y con la misma gente, aunque duela decirlo, que sabes lo que son capaces de ofrecerte. Entonces, todo se puso en marcha, intentamos atraer a gente, pero suele pasar que impulsos como este no surten efecto o es difícil atraer a gente a planes así, Como me pasaba, me pasa y me pasara, el resto prefieren tenerlo todo controlado.

Pusimos el anuncio y un hombre nos contesto, como imagino que suele pasar en esas acciones de compartir coche con un desconocido, aquella persona que es capaz de hacer un viaje con desconocidos, no suele haber ningún problema con ellas. Después de comer salimos, y como pasa cuando no llevas nada planeado, mas que tu nombre en una lista que luego fue innecesaria, de camino a Valencia nos equivocamos ante la necesidad de evitar peajes (somos pobres vale?) y nos toco ir desde Alicante a Valencia por la nacional costeando todo el viaje... Pero como digo toda improvisación conlleva algo bueno y malo,tardamos mucho mas pero disfrutamos como niños de los paisajes que nos brindo esta costa de Levante y flipar con los pueblos por los que pasamos. Tras 4 horas y media con nuestro amigo sudamericano llegamos a Valencia aparcando en pleno centro, ya estábamos allí y nada planeado¡

En esas situaciones en la que desconoces el sitio en el que estas, que no tienes ni idea donde ir, siempre me ha gustado preguntar, que me aconsejen, confío en la bondad de la gente quiero suponer... dimos vueltas tratando de conocer el centro de Valencia, la espectacular plaza del ayuntamiento fue motivos de fotografías, la catedral de Valencia de igual modo, y con el mercado central flipamos. Nos sentimos tan enanos al pasar por debajo de las Puertas de Quart y disfrutamos entre las calles perdidas, del comienzo del festival de jazz de las fallas, en un garito espectacular de Jazz, de nuestro bolsillo bajo una lagrima. Tratamos de cenar lo mas gitano que pudiéramos y en un burger acabamos. Tras pasear arriba y abajo nos pusimos rumbo a la sala llamada La3 con la intención de escuchar y bailar con la música de Darius.

Allí fuimos al mayor club de música electrónica de Valencia en plena zona del puerto y uno de los mas importantes de España, probablemente eramos de los pocos Españoles y no drogados que allí había. Que espectáculo de postureo y gente rara, pero bailamos y bailamos durante horas hasta que los pies quisieron morir. //4€ chupito de Jager, "Que esto es la3", 4 ostias le voy a dar la camarera la virgen..  que se lo gaste quien este dispuesto a que le estafen y este fue el único punto negativo en esta noche de locura, música y bailes. Y al coche  a dormir lo poco que pudimos. 






Para otra una manta no debe faltar,  tiritamos y al poco ya era de día y no podíamos seguir durmiendo, decidimos ir a desayunar, me sentía espabilado y lleve el coche fuera de Valencia con destino nuestro hogar, paramos en la primera estación de servicio que vimos y el principio ya lo conocéis, el Karma nos quiso jugar una mala pasada... El viaje de vuelta fue duro para mi al menos, el sueño acumulado también del día anterior pudo conmigo, lamentando así el poco apoyo que di a mi compañero, tomándome al pie de la letra sus indicaciones de que durmiera.

De esta surgirán aventuras futuras, pues encerrados en casa nada nuevo nos puede esperar.

Un Saludo, Álvaro

Darius - Espoir


Darius - Road Trip

lunes, 9 de marzo de 2015

Te entiendo Boabdil, si lloraste por esto...

El Darro bajaba en la oscuridad granadina, oyendo el rumor de las aguas mientras tres chicos subían el paseo de los tristes, a un lado el Albaicin al otro la Alhambra, difícil imaginar y explicar la sensación de subir entre paredes blancas y los palacios a mis espaldas en el silencio de la noche, una vez lo hice, hace 5 años, pero como muchas cosas que haces en el pasado, piensas que debiste haberlo aprovechado mas, esta vez lo necesitaba, esta vez lo hice costara lo que costara y allí estaba ajeno al mundo, ajeno a preocupaciones y en definitiva sintiéndome libre. Fue mágico llegar arriba, nos sentamos en el mirador de San Nicolas y el silencio nos invadió, quería echar humo y así lo hice mientras observaba a lo lejos iluminada por los focos advirtiendo mi pequeñez ante la alcazaba y esos preciosos palacios, me negué en absoluto a olvidar ese instante, nosotros tres y numerosas parejas de enamorados sin dejar de mirar, sin alzar la voz respetando la tranquilidad del resto de maravillados pero esto termino cuando una tropa de asiáticos equipados con sus cámaras y gestos, me despertaron del sueño. Bajamos callejeando... Ese barrio era otro mundo.





4€ nos costaba hasta respirar.. malditas entradas para cada exposición, los estudiantes somos excluidos en el mundo turista de esta ciudad. Única queja..


¡Granada no ha sufrido transformación alguna!...
La misma luz de seda, la misma paz ambiente;
El Darro se desliza voluptuosamente
Arrullando los cármenes con su vaivén de cuna…

¡Paseo de los Tristes!... ¿Recuerdas?... Floreciente
De ensueños, aún suspira su tristeza moruna
En los hilos de perlas que desgrana la fuente
Que evoca una pupila lagrimeando luna.
(Villaespesa 1932: 15)


Y así escribía el poeta Villaespesa, cuya sangre no tengo claro en que porcentaje comparto, siendo consciente de su amor por Granada durante mi visita a Alhambra, donde observe fragmentos de sus obras por toda la maravilla llamada Alhambra sintiendo un profundo orgullo.




Fueron tres las características de un viaje que unía a tres amigos: mucho andar, pues deseábamos disfrutar del tiempo que Granada nos brindo y de la belleza de sus calles y sus gentes, esa calle y puerta Elvira, esa Catedral y todo aquello que la rodeaba, esa Alcaiceria que fueron motivo de risas, terrorismo y quebraderos de cabeza, esa Abadía de Sacromonte que casi acaba con nuestras vidas, ese paseo de los tristes y subidas por el Albaicin y esa Alhambra que en cada momento te devuelve a  siglos del pasado, motivo de inspiración para tantos. Otra de las características fue que no dejamos de comer, como dice un buen amigo "En Granada la gente no para de comer a todas horas", con un deje de incomprensión, pero así era, por todos lados y a todas horas podías comer y mas nos valía, debíamos recuperar fuerzas para la actividad de esos días. Por ultimo beber, que acompañado de lo anterior, se convierte en algo continuado, una cerveza de tubo y su tapa suculenta, todas estos bares hasta los topes respirándose a cada hora de mi estancia en Granada, un ambiente festivo y divertido (tal vez por que coincidió con las fiestas de Andalucía). Quisiera añadir una anotación, la propia concepción de Granada como ciudad Universitaria y por su belleza una ciudad hiper turística les ofrecía a sus gentes y a sus calles la alegría y cordialidad que de un sitio así solo se puede esperar.

Ojala volver dentro de unos meses por allí, pero esta vez para quedarme y seguir formándome en aquello con lo que disfruto.

Un Saludo, Álvaro Gómez Coloma.

viernes, 27 de febrero de 2015

JEREMIAH JOHNSON Y LA BUSQUEDA DE LA FELICIDAD

LAS AVENTURAS DE JEREMIAH JOHNSON 
Alguna vez todos nos hemos sentido abatidos, cansados y exprimidos por un mundo que no comprendemos y nos sobrecarga. Es algo tan sencillo como la falta de conexión con una sociedad en la que no encajamos y por ello necesitamos una sencilla premisa: la evasión. 
Esta película nos presenta el típico escenario de la búsqueda del yo espiritual, la necesidad de huir, el encuentro de la felicidad en la naturaleza y, en cierto modo, la soledad. 

Las aventuras de Jeremiah Johnson, película dirigida por Sydney Pollack en 1972, basada en la novela de Vardis Fisher, Mountain Man. El film nos narra las aventuras de Johnson, un personaje que hastiado por la sociedad Estadounidense de mediados del siglo XIX, en el contexto de la guerra con México de 1846, decide romper con la cotidiano, abandonar el mundo real y marcharse a las montañas a vivir en soledad y subsistir de la caza convirtiéndose en un ente más de la naturaleza. 


¿Por qué es una película que yo recomendaría?

En ciertos aspectos el metraje puede hacerse un poco denso y pausado, no es una película apta para todo el mundo, ya que como western es un género que, desde mi punto de vista, las generaciones jóvenes de hoy día no saben valorar pese al intento de Tarantino de resucitarlo con su película Django desencadenado. Esta historia trata de meternos en la piel de Jeremiah Johnson y transmitirnos lo que él siente en este vasto mundo salvaje, que es el oeste americano. Pretende mostranos unos sentimientos que revolotean constantemente en pantalla y que nos preocupemos por un protagonista con el que llegaremos a sentirnos identificados. El miedo, el frío, el hambre son factores que están muy presentes, puesto que vivir en un lugar tan hostil e implacable como es la más profunda naturaleza llega a convertirse en algo dantesco.
Yo recomendaría esta historia sobre todo a los amantes de la aventura, a aquellas personas que puedan sentirse identificadas con el personaje principal por su gran amor hacia lo inquietante y emocionante que puede ser el vivir en soledad en la naturaleza y valerse por uno mismo, y especialmente a aquellos que necesiten una evasión de su monótona vida. Además, si sois amantes del cine y del western os recomiendo que la veáis, pues la mezcla de planos, la impresionante fotografía de las montañas rocosas de Utah y esa apasionante aventura que nos envuelve durante toda la historia junto con una gran banda sonora, hará que no te despegues del sofá durante los 112 minutos que dura esta película. 

Lo mejor
La actuación de Robert Redford.
La genial dirección artística y su fotografía.
La banda sonora.

Lo peor
Puede ser pausada en algunos momentos por la falta de intensidad de la trama.
A veces te preguntas de dónde salen tantos caballos.

Pequeño análisis de la trama (Puede contener spoilers)

La historia nos muestra desde su génesis un héroe que busca desesperadamente huir del mundo real, escapar de una sociedad subversiva que le oprime y cansa hasta el punto de buscar la evasión en la dura y tenebrosa naturaleza. 

Analizando la historia, vemos claramente que el sueño de nuestro protagonista es desligarse de la sociedad, aprender a subsistir sin la necesidad de un mundo que te necesite como factor de producción para a cambio darte la opción de obtener las necesidades básicas de todo ser humano. 
De esta forma, comienza la historia de Jeremiah Johnson en busca de su propia felicidad, luchando por aprender a valerse por sí mismo, sin necesidad de nadie. 

Tras un primer acto de presentación de cómo se desenvuelve nuestro protagonista en el mundo salvaje, llega el gran conflicto de la historia que se opondrá a su deseo de ser libre y no tener carga alguna en su vida. Como todos sabéis "la esencia del drama está en el conflicto", pues este "drama" se basa en la aparición de un niño pequeño y de una mujer india con la que se ve obligado a casarse. 

¿Qué pasa ahora? Se produce la vuelta de una vida social de la que nuestro protagonista huía al mundo salvaje en el que él parecía haberse ya adaptado. La convivencia con estas dos personas marcará la trama media de la historia, hasta que a los 70 minutos de metraje, nos damos cuenta de una ley universal en la naturaleza: "solo los más fuertes sobreviven"


Cuando Johnson parecía haberse adaptado a esta nueva y reconfortante situación, vuelve a quedarse solo como él quería desde un principio, pero ¿es realmente lo que deseaba su personaje pasado todo este tiempo? Aquí, en este punto podemos ver cómo sus necesidades sin duda habían cambiado gracias a esta convivencia. "La felicidad sin duda es mejor si es compartida" y Jeremiah se había acostumbrado a esa nueva visión. Estos elementos dramáticos no se habían antepuesto a su sueño original. No obstante, el conseguirlo no significa que la historia vaya a tener un final feliz, ya que debido al fin del segundo acto, su visión del mundo cambiará. Vemos una clara evolución del personaje y ante todo un cambio en sus necesidades más inmediatas.

Al terminar, veremos un tercer acto que completará la historia de forma perfecta, cerrando el semicírculo del sueño del protagonista. Esto se reflejará claramente cuando el personaje de Redfort le pregunte a otro peregrino en qué mes se encontraban. La naturaleza le había absorbido, pero ante todo no había olvidado su humanidad. En la última escena vemos cómo uno de los indios nativo americanos que tanto le habían atormentado levanta su mano en señal de saludo aceptándolo como un ente más del mundo salvaje del que ya formaba parte.


















¿Qué os ha parecido?, ¿Os parece interesante la trama?, ¿La veríais solos, o sabéis de alguien a quien le gustaría?, Si acabáis por verla y os apetece hacer un debate sobre el tema, analizando la trama como lo he hecho yo, ya sabéis escribirme en el post, y analizaremos la película.

Un saludo y hasta otra.

Luis Serrano García.

domingo, 22 de febrero de 2015

La increíble sensación de sentirte libre


 "San Francisco a mediados de los 60, era un lugar del que valía la pena formar parte, pero ninguna explicación ni juego de palabras, música o recuerdos alteran esa sensación de saber que estabas vivo, en ese rincón del tiempo y del mundo. Aquello significaba locura en cualquier dirección y a todas horas, allí todo era posible, era una fantástica sensación de que todo lo que hacíamos estaba bien, de que ganábamos, y ese era el asidero. Esa inevitable sensación de victoria sobre las fuerzas del mal, no en un aspecto militar, no lo necesitábamos. Nuestra energía prevalecería, teníamos el ímpetu, cabalgábamos sobre la cresta de una alta y hermosa ola. Así que ahora, 5 años después, podía subir a una colina de las Vegas mirar al oeste y con los ojos adecuados, podía ver la marca más alta del agua, aquel sitio donde la ola rompía por fin, y volver atrás." y así... un poquito de coherencia entre tanta locura, tantas drogas y tanto desmadre, de esa manera entendías todo lo que desde un principio te intentaba mostrar la película que recibe el nombre de "Miedo y asco en las Vegas", basada en la novela homónima del periodista Hunter S. Thompson editada en 1971 por la revista Rolling Stone, una crítica salvaje y una manera de ridiculizar el consumismo en el centro de esa locura, Las Vegas… y dedicar esto que escribo a esa época, que leyendo “En el camino” de Jack Kerouac me llamo tanto la atención, un tiempo en el que chicos sin miedo, sin temor a decir y hacer aquello que pensaban con poco o mucho en común, que envidia ser capaz de oponerse a todo y a nada, de ser simples espectadores de un mundo, no contar para nadie pero ser para ellos mismos el centro del mundo, vida solo hay una y seria horrible no aprovecharla. Día a día, en el que el mundo te pone a prueba, en el que los golpes y sensaciones manejan tu manera de estar y de ver el mundo, en el que sus opiniones son mandamientos y la crítica un ataque. Vivimos en ese mundo en el que ese tipo de persona que intenta alejarse de los patrones establecidos no tienen cabida, o al menos te hacen ver eso: “estás loco”, “ya te darás cuenta”. No sé cuando empecé a ver el mundo así, a sentir miedo tal vez por hacer aquello que según patrones… estaba mal hecho, fuera vergüenzas, fuera el que dirán, fuera el que pasara mañana, Reventar y decir que no, se ríen de mi por ser diferente, yo de ellos por ser iguales.



Viajeros de la mente, poetas, escritores y artistas, esa generación Beat, inconforme con el mundo que le rodeaba, la vida es de uno propio y no de un “American way of life” que marcara el que pensar y que hacer, sin miedo a vivir según su manera de ver las cosas y aprovechando las oportunidades que la vida les ofrecía, ese era el mundo, y aun así ninguno se libraba de errores. Huir de lo establecido y con el jazz como punto de referencia, esa generación golpeada, donde sus sueños eran arrebatados y la necesidad de lograrlos se convertía en una meta “lo único que se puede hacer es  lo que uno quiere hacer”.

Fragmento de "Miedo y Asco en las Vegas"

Trailer en Español de la adaptacion de la novela de Jack Kerouac, "On the Road"

Bepop, Dizzy Gillespie

Un saludo. Álvaro Gómez

martes, 17 de febrero de 2015

Desmontando Whiplash

WHIPLASH: EL TODO O LA NADA

Comenzamos con un redoble de tambor seguido de un rápido y acentuado silencio, el tambor vuelve a sonar de forma violenta seguido de una nueva pausa para la nada, y de repente suena un estruendo, la música baila en nuestra mente y todos nuestros sentidos se activan. De un lado hacia otro, batería, piano, saxo, clarinete, violonchelo la sinfonía invade nuestra alma y Whispash, esa fantástica banda sonora se convierte en nuestro himno. Estoy hablando de una película que ha llegado sin hacer mucho ruido, se ha presentado siendo la chica tímida del grupo y gracias a su explosividad sean cuales sean tus gustos cinematográficos te vas a enamorar de ella al instante. No hablo ya de sus fantásticas actuaciones, JK Simnons esta enorme, sino de todo lo que engloba a esta fantástica historia que hará que los 100 minutos de metraje te parezcan segundos.


Sinopsis
La trama es simple, pero no por ello deja de ser una buena historia sobre el esfuerzo humano. El protagonista Andrew Neiman (Miles Teller) es un joven baterista de jazz cuyo objetivo es triunfar en el mundo de la música y llegar a ser recordado como uno de los mejores de la historia. Terence Fletcher (JK Simmons), un famoso profesor caracterizado por su gran talento como por su métodos ortodoxos para la enseñanza, es el encargado de la dirección del mejor conjunto de jazz del conservatorio, y así mismo del país. Fletcher elegirá a Andrew para formar parte de la banda, algo que cambiará radicalmente la vida del joven.


Es sin duda una de las mejores películas del año desde mi punto de vista. Es una historia que te llega, te convence y si estas en un momento de tu vida en el que dudas de tu capacidad para afrontar los retos que día a día te marcan constantemente seguro que te llega hasta el alma. Su mensaje de lucha incansable, de superación, de querer alcanzar la meta más alta a la que el ser humano pueda llegar en la vida es atronadora. El esfuerzo constante del protagonista por alcanzar su sueño es sobrecogedor, sabe anteponerse a la adversidad y al antagonismo de un director de orquesta que borda su papel como “malo” de la historia. Sin duda una trama merecedora de los Oscar a los que está nominada.
Su puesta en escena, el ambiente jazzístico que nos envuelve durante todo el metraje es asombroso, sientes sin duda la necesidad de coger las baquetas y ponerte tú también a tocar la batería, y desde luego es la empatía que tenemos hacia nuestro héroe, Miles Teller, lo que hace que esta película sea tan buena. Queremos todo, y pese a que Simmons es un ogro, no por ello le odiamos en ningún momento, todo lo contrario, sentimos simpatía por él.
Me gusta el hecho curioso de que durante toda la película el protagonista lleve casi siempre ropa de color blanco, indicando la pureza e inocencia de un estudiante de conservatorio de primer año, y Simmons, director de orquesta, vaya vestido de negro durante todo el largometraje, marcado por la experiencia, la dureza y la responsabilidad de querer llevar a sus alumnos hasta lo mas alto dentro del mundo del Jazz.
Para mí es una película muy recomendable, ya no solo para los amantes de la música y del Jazz, sino para todos los públicos. Dramática y divertida a la par que motivadora. Espero que le vaya todo lo mejor posible durante la ceremonia de los Oscar de esta semana.
Sus nominaciones son 5: Mejor película, Mejor actor secundario, Mejor guión adaptado, Mejor montaje y Mejor sonido.
Aquí os dejo el tráiler de la película:

Mi puntuación es 9/10.
Luis Serrano García.

lunes, 10 de febrero de 2014

Descompuesto en palabras

DESCOMPUESTO EN PALABRAS

Últimamente me descompongo en palabras,
Mis pensamientos son los raíles de una larga travesía en tren,
Siento el tacto de un mundo desorbitado que cae,
Y puedo leer con mis ojos la virtud de las personas,
Camino sorteando mis propios miedos,
Cantando una melodía folclórica,
Convertido en el fuego de un gran volcán de recuerdos,
Añorando el romance y sus desventuradas consecuencias.
Ahogando el grito con líquidos etílicos,
De un corazón desolado que aúlla en cada esquina,
Convertido en un párrafo sin descifrar,
De una lengua antigua que tiende al olvido,
Siendo un naufrago en una península,
Luchando contra la tempestad y contra la locura,
Observando días nublados que sonríen,
Y el brillo de un sol arrebatador de pasiones,
Necesito escuchar una nueva historia,
Leer un libro que me envuelva en sueños,
Ver una película que no me consuma,
Necesito una mirada que me resucite,
Necesito salir de la tumba en la que se ha convertido mi vida,
Necesito ser libre y volar junto al viento.
Para poder ser un huracán destructor de grandes muros,
Una vela que nunca se apaga,
Un mundo sin fronteras,
Un amor de locura irracional,
Convertirme en un gran pensamiento,
Y en una imagen de tu mente,
Que no se marchite nunca,
Y sea una historia sin final.

Luis Serrano García